20 diciembre 2007

Sentencia contra ETA y canon digital

Imagen de una de las múltiples manifestaciones organizadas por la AVT durante la presente legislatura, para protestar contra las negociaciones que el Gobierno mantenía y mantiene con ETA, que ayer recibía un duro golpe de la AN, a través de la condena de los miembros que forman las organizaciones satélite de la banda. Ese es el camino a seguir, aunque desgraciadamente o mucho me equivoco o pronto tendremos desagradables noticias etarras al respecto de esta sentencia.

Más claro, el agua. España es un país en el que con más frecuencia de la deseada, han sucedido cosas inexplicables para la razón y la lógica. Sin embargo, el período de nuestra historia que comprende desde el 11 de Marzo de 2004 hasta la fecha, no es que haya sido pródigo en este tipo de sucesos, es que prácticamente nada de lo ocurrido durante este tiempo, ha sido conforme a las reglas más básicas que rigen el orden del universo.

La legislatura a nivel parlamentario, ha terminado bañada en la vergüenza y el oprobio, pues de otra forma no puede presentarse este colofón, tras la decisión de extender el canon digital a teléfonos móviles y reproductores MP3 y la aprobación de la Ley del Cine. Vayamos por partes, aunque ambas decisiones mayoritarias adoptadas por el Congreso, tengan el trasfondo común y el origen en unos personajes deleznables por su catadura moral y por su misérrimo nivel profesional.

Me refiero al mal llamado gremio de los artistas, un auténtico hatajo de corsarios que poco a poco, han ido ganando para sí y gracias a su repugnante barniz progresista, cuotas de influencia política y social que les han permitido chantajear abiertamente al Estado y meter la mano en los bolsillos de todos los españoles, con el añadido de que ahora y gracias a sus compadres gubernamentales, han logrado que esa moderna piratería del siglo XXI, adquiera rango de ley.

Hace falta ser sinvergüenza y caradura para considerar a todos los españoles unos delincuentes en potencia y cobrarles por anticipado, un gravamen en todos los aparatos electrónicos que adquieran. Es así como nos consideran personajes de la talla ética y artística de Teddy Bautista, Manzanita, el Gran Wyoming y otros muchos integrantes de esta secta, quienes a falta de la necesaria creatividad para ganarse el pan con el sudor de sus mientes, deciden robárselo al resto de los españoles, eso sí, con la inestimable e interesada aquiescencia del Gobierno socialista presidido por Zapatero, el más liberticida que haya conocido España en décadas.

Si ya es reprobable, rechazable y censurable, el hecho de que a estos bucaneros -cuyas muy particulares obras seguro que no se encuentran ni siquiera entre las últimas opciones que maneja un internauta a la hora de bajarse archivos de la Red-, les vaya a caer en sus bodegas un botín superior a los 140 millones de euros anuales, sin haber merecido ni un solo céntimo de esa cantidad, la aprobación de la nueva Ley del Cine, es el esperpento totalitario llevado al extremo.

Que los exhibidores tengan que proyectar por ley en sus salas, un porcentaje mínimo de películas realizadas en España, es el no va más. Al igual que sucede con los pseudo-autores musicales antes mencionados, los actores y directores del cine español, son en su mayoría, una secta de individuos apesebrados y ultra-politizados, que han conseguido que el Ministerio de Cultura de los sucesivos gobiernos democráticos, se haya convertido en su mecenas particular, con el consiguiente descenso en la calidad y en la categoría de las películas realizadas.

Cuando no arriesgas nada y es el Estado el que cubre tus gastos, tu capacidad para idear, innovar e imaginar, no se cultiva y termina atrofiándose, eso poniéndonos en el mejor de los casos, es decir, en el de que en un principio, allá por el Big Bang, alguno de estos sujetos hubiera disfrutado de las citadas habilidades. Y la misma ecuación puede aplicarse para los artistas musicales. ¿O es que alguien en su sano juicio se dedicaría a trabajar con toda la fuerza y la intensidad de su espíritu creativo, a sabiendas de que el Estado va a regalar a la asociación de piratas de la que formas parte, la friolera de 25.000 millones de pesetas al año?

Y la otra cuestión sobre la que quería hablar, viene siendo tan recurrente y habitual en el circo político nacional desde que tengo uso de razón, que a muchos puede llegar a parecerles de lo más normal. Ese ha sido el gran triunfo del nacionalismo en el País Vasco, victoria que también se acaba de cobrar en Cataluña y que pronto, si no se ponen los medios necesarios, también caerá del lado nacionalista en otras comunidades, empezando por Galicia.

Como decía, la anormalidad democrática en el País Vasco es moneda de cambio en el día a día en aquella Comunidad. Tanto, que situaciones abiertamente aberrantes, que repugnan al sentido común y a la decencia, se han convertido en un elemento más del paisaje político de aquel lugar. El último episodio de esta interminable novela de terror, lo han escrito los de siempre, es decir el PNV y el lendakari de ese partido, criticando sin tapujos y envueltos en su tradicional barniz victimista, la brillante sentencia de la Audiencia Nacional contra el entramado social y económico urdido por la banda terrorista ETA. Brillante sentencia que se debe no sólo a la decencia y la valentía de los jueces encargados de la causa, sino a la acusación popular, ejercida con particular éxito por los abogados de la AVT.

Ya nadie debería llamarse a engaño con individuos como Ibarreche, Setién, Arzallus, Urkullu, Egibar, Anasagasti y demás ralea. Si hace algunos años se cuidaban de poner una vela a Dios y otra al Diablo, hace ya algún tiempo, concretamente desde el Pacto de Estella, se han quitado definitivamente la careta y han mostrado a todo el mundo, su rostro totalitario y su cercanía y apego a los terroristas.

Y que a nadie le quede la menor duda. ETA ha llegado donde ha llegado gracias a la colaboración y el apoyo prestado por el PNV y éste, ha obtenido del Estado el sinfín de ventajas políticas y financieras logradas durante los últimos treinta años, merced al terrorífico chantaje terrorista perpetrado por los etarras. Aznar y Zapatero comprendieron perfectamente la situación, pero mientras el primerio se distinguió por luchar contra ella con todas sus fuerzas, especialmente durante su segunda legislatura, el segundo se ha unido sin ambages a la terrorífica pinza que atenaza a la sociedad vasca y amenaza sin tregua a toda España.



Lucio Decumio.

No hay comentarios: